
Venía hacia casa y he pillado a mi cerebrito haciendo un estudio sobre pies, intentando encontrar similitudes, diferencias, coincidencias entre dueñas de un tipo de pies con otras...
Me gustan!!!! No lo quiero evitar.
Hay pies rígidos, da igual la edad, pies blanditos con dedos que parece se fuesen a desprender al manipularlos, pies anchos, pies que parece imposible que sostengan un cuerpo, pies feos y pies bonitos...
Hoy la he gozado con los últimos de la tarde. Chica joven, con un trabajo de mucha responsabilidad, muchísima tensión acumulada en su cuerpecito y unos pies blandiblu... He podido trabajar cada huesecillo, cada tendoncito, cada uñita... todo ello sintiendo el bienestar que se apoderó de ella desde el momento en que me agarré a ellos. A veces me gusta mucho mi trabajo.
Imposible olvidar a una dulce abuelita a la que trajeron un día de enero porque una de sus hijas le regaló un tratamiento facial. Mujer de esas de antes, de las que nunca se miraba a sí, de las que nunca se pararon a mirar su vida porque se la entregaron a su familia.
Entró en cabina con mucha verguenza, sin saber muy bien qué hacer. Me gustó desde el primer momento, sensibilidad y abnegación por sus hijos y nietos,me contaba su vida mientras era super agradecida con cada movimiento mío, una gozada, la verdad... El momento inolvidable fue cuando al agarrarme a sus pies para trabajarlos, las lágrimas corrieron surcando la mascarilla, nadie nunca le había tocado los pies... Aún me emociona recordarlo e intentar hacerme una idea de lo que sintió... Yo mucho.
Yo ahora también toco pies , y noto la entrega. Muy bonito
ResponderEliminarNo dejes de hacerlo y de paso que toquen los tuyos...
ResponderEliminarGracias