miércoles, 20 de febrero de 2013

Viejo Marinero

Me estoy volviendo una sinverguenza con la cámara en la mano. Ayer fue un maravilloso día para mi, sin nada en especial y todo especial... Voy sintiendo la paz de mi soledad como algo renovador, me voy llenando de una tranquilidad que no estoy dispuesta a perder. Por eso cuando encontré en La Guardia a este hombre, la necesidad de acercarme a robarle unas fotos fue inmediata... le costó entender que quisiera hacerlo pero accedió contento sin dejar de trabajar y de sonreir. Cuantas charlas con mi padre en Loira... así, mientras arreglaba liñas. Esos anzuelos, las peteras o poteras, nunca he sabido como se decía, los plomos made in mi aita, esas liñas especiales para mí con solo dos anzuelos máximo tres y las de el con cuatro o cinco... impagables recuerdos y espero sean imborrables.

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