domingo, 16 de junio de 2013

Escoria



Ayer pasé el día escuchando historias sobre llamémosles personas diferentes... Las dos últimas fueron fráncamente increibles y el modo de relatarlas me mantuvo sin despistarme un momento.
Sin embargo una frase se instaló en mi mente desde el momento en que la oí y supe que ninguna le haría sombra.

"Escoria, lo que sobra del molde"

Contaban la historia de alguien que se consideraba escoria. Era una persona que había trabajado en unos altos hornos y ese es el nombre que se le da a dicho material sobrante.
De entrada me impactó, rápidamente busqué excedentes magníficos en mi cabeza... Esas migas de bizcocho que se escapan...El arroz con leche que no me cabe en el cuenco y me "tengo" que comer calentito de la olla...cómo no, esa bechamel que se le quedaba pegada a la sartén a mi madre y nosotros limpiabamos a cucharadas, esa nocilla que rebosa del bocata...

Un segundo... me voy a hacer un bocata.

He salido huyendo al reconocer dentro de mí que sé lo que es sentirse escoria...De la buena y de la mala. De la buena, esa hija que llega a destiempo, de la mala..... uffff!!! Casi paso palabra aunque supongo que a muchos nos ha pasado alguna vez. Quede claro que no lo soy.

1 comentario:

  1. aqui gana la imagen!!!!!
    la letras asoman verdades....
    por cierto....quede clarisimo!!!! doy fe
    A

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