sábado, 1 de febrero de 2014

Casualidad?



Ayer me acosté tarde, esta mañana trabajaba pero los viernes son siempre difíciles de terminar, se pegan a tí queriendo prolongarse, comienzas a saborear el fin de semana...
Ya acostada y recién estrenado el mes de febrero leí un texto sobre el final de una gaviota, un animalillo que supo encontrar los ojos que de alguna manera le acompañaron y arroparon en el duro trance por el que pasaba. Inmediatamente volví a oír dentro de mi cabezota el tremendo bombazo seco que sonó un día mientras yo, plácidamente leía en una terraza... otra rueda  sobre otra gaviota. La escena me aterró, pero el sonido se me quedó grabado.

Le tengo miedo a una simple paloma, me enseñaron que debes dejar pasar a las personas, no estorbar, yo lo hago con cualquier bichillo con alas, si viene caminando, yo educadamente me aparto. Si ya se pone chula y viene volando puedo lanzar cuerpo a tierra perdiendo todo decoro.

Dos hermanos mayores, a uno le mira a los ojos el ave moribunda, el otro amaba todo lo que tuviese alas. El mío me obligó a dejarme picotear por el canario para que dejase de temer ese pico como si del de un águila se tratase. El tuyo creció contigo en el palomar.

Bohemios, buena gente sin duda, sensibles...

Si no me equivoco, si es así mi hermana me corregirá, hoy es el cumpleaños del mío. Me ha resultado curioso...me gusta. Y en esta imagen, sin duda sé quienes sois los dos.

Cómo me gustaba que me llamases "mi chica".

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