domingo, 5 de enero de 2014

a mi??



Hoy me han ofrecido un sopapo... Leerlo y brotar la carcajada ha sido todo uno. Mi madre me ofrecía soplamocos, nunca supe como eran, pero ahora mismo su nombre me la devuelve y no enfadada.

Yo soy más de ofertar collejas o ya en serio, bofetones o tortazos. En Loira creo recordar que oí nombrar las lambazadas, o algo parecido. Cachetes, coscorrones, pellizcos, tundas...todo vale.

De todos modos, ningún maltrato peor que el de las cosquillas.

Esa odiosa risa incontrolable que te arrancan cuando lo que quieres es degollar al culpable. Recuerdo mis carcajadas desesperadas mientras intentaba zafarme de mi hermano para arrearle todas las patadas que considerase necesarias para compensar tanta risa involuntaria.

Nada que ver con los deditos andadores de bichito de Jose Mari o el bichuquiño de Lucía... esas risas eran preciosas. Con solo enseñarles la mano con los dos dedos estirados hacia abajo y poner cara de gamberra ya se reían y ponerlos a andar era garantía de verlos escapar corriendo y gritando felices.

Ahora con los años que llevo encima me gusta ser cada ver más traviesa. Veo las cosas con más tranquilidad y mejor humor, antes creo que me tomaba la vida mucho más en serio y tampoco creo que sea para tanto...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Obviamente

 La consigna era clara: Me voy a dejar la vida, obviamente no voy a aprobar. No recuerdo  quien comenzaba la conversación, recuerdo el día d...