lunes, 13 de octubre de 2014

Manuel, Manuel



Y por qué no?

Querido Manuel, me ha contado tu madre que el otro día tuviste ardor de estómago, parece que sales a mi en eso. Será en lo único, porque ese color de pelo no es mío.

Te contaré un secreto... Todos piensan que estoy bastante chocho y yo les dejo que lo crean. A veces me dan ganas de empezar a tortas cuando empiezan a preguntarme como bobos que quienes son, son unos bobos, dicen que estoy chocho y me preguntan a mi quienes son, en fín...

La verdad es que simplemente estoy cansado. Las fuerzas me han ido abandonando y con ellas las personas que me las daban. En la vida me ha tocado pasar hambre, frío, me he cansado hasta la extenuación y enfadado mucho más de lo necesario,sin duda me me he reído mucho y he sido feliz. Es la vida que me ha tocado y he sabido capear como he podido, siempre sin dejar de remar.



Empiezas a volar, pareces querer seguir mi rastro y el de tu madre abandonando el nido temprano. Sobra decir que tus circunstancias y las mías nada tienen que ver, o sí...Tal vez si, jovenzuelos buscando vivir, respirar.

De entrada lo tuyo parece más fácil, no tienes ni idea de lo que es tener un agujero en la barriga día tras día, agujero que me obligó a salir de mi aldea en busca de algo mejor. Sin embargo, yo sabía que saliendo de Loira tenía muchas posibilidades de encontrar algo mejor, mi dura infancia me curtió y aunque fue duro irse, la ilusión ayudó. Tu caso es distinto, te has criado entre algodones, se supone que nada te ha faltado y ahora te dicen que ni marchándote tienes fácil conseguir algo de futuro.


Pues yo querido nieto,¿ Manuel era, no? como yo! Te digo que no sufras, que no pierdas esa sonrisa, que al final de todo se sale. Que a mi me echaron de un barco por cortarle un trocito de oreja al capitán al retocarle las patillas haciendo de peluquero y sobreviví, que me han operado en el extranjero sin entender ni papa de lo que me decían y sobreviví, que me he peleado con cinco hijos y sobreviví. El mundo tiende a ser alarmista, parece que nos gusta sufrir... Ni caso!

¿Cuántas veces has visto a tu madre lloriqueando al despedirse de mi pensando que no me volvía a ver? y ya ves, aquí estoy y cuando no esté tampoco habrá que llorar, que no me van a llevar a pescar calamares unas lágrimas...



Te quiero mucho aita, en las fotos no engañas, a mi no...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Obviamente

 La consigna era clara: Me voy a dejar la vida, obviamente no voy a aprobar. No recuerdo  quien comenzaba la conversación, recuerdo el día d...