lunes, 21 de marzo de 2016

¡¡¡¡Un palo!!!!



Y me acosté temprano...

- Pámpana, ¡no estarás en la cama ya!
- mañana madrugo, tengo ruta, 18 kilómetros...
- ¿mañana y cuántos días más necesitas para hacerlos?
Sonrío y apago los datos del teléfono...tengo que dormir.

Oigo un sonido, un mensaje...estas dormida, datos apagados...

¡imposible!
¡¡Cousa de meigas!!

Nooo, una farera que quiere bica...

Imposible oír música en el coche con ella, no cierra la boca ni un segundo, si lo llego a saber le pido migas a pulgarcito y así de paso le depilaba el bigote a la muchacha, que yo era la única sin pelos y bañador.

Llegamos al primer destino...

- Venga, Venguita, no llores. Ya sé que es una gasolinera pero no te estoy abandonando, bueno, un poco sólo...en unas horas volvemos a estar juntitos. Además esta guerra la empezaste tu ayer dejando que te  condujese mi hijo y de hecho intuyo que os ha gustado...que lo volverás a hacer, así que me voy el resto del camino con otro.

Y llegamos al inicio de ruta y había personas, muchas. Y sonreían.

Y seguimos las migas de pulgarcito para no perdernos, nos mojamos, nos acaloramos,  nos secamos. A ratos éramos Caperucita otros Heidi, alguna creyó estar bailando El Lago De Los Cisnes y otras ser patinadora profesional.

¡Y llegamos a la ermita!

A Pulgarcito  le dio un escalofrío y se convirtió en párroco pero no quiso dar misa,  Alfonso sacó su bocadilo y llegó el diluvio y los palos se multiplicaron... (aquí hay que hacer un largo y respetuoso silencio).
Robamos fotos verdes, muy verdes. Y llegó la bica, y Pulgarcito ya no dejó más migas.

Por cierto, que no se entere nadie, me voy a hacer la ruta del mejillón. Siempre de las rías gallegas, pero algunos tienen que ser enlatados, en escabeche principalmente...

¡¡Un millón de gracias chicos! !

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Obviamente

 La consigna era clara: Me voy a dejar la vida, obviamente no voy a aprobar. No recuerdo  quien comenzaba la conversación, recuerdo el día d...