lunes, 30 de junio de 2014

bajo llave



Cada cierto tiempo hay una décima de segundo en la que pierdes la capacidad para disfrazar lo que sientes hacia el mundo...
Puede resultar simpático, divertido, algunas veces cansino que seas un personaje tan particular, pero si logras que no me sienta parte integrante de ese lugar...
Cuando me identifico como uno de tantos, cuando rompes tu compostura y no eres capaz de esconder esa mirada, gesto, sentimiento al fin y al cabo...

Me bloqueo por el bofetón que mis pobres neuronas reciben. Que ha pasado? que sucede? que absurdo, sale el monstruo que te odia (por suerte no solo a ti, ya sabe eso de mal de muchos...), solo un instante pero como bien sabes, un instante necesitan una bala o una bomba para lograr su objetivo y exactamente eso es lo que sucede.

Devastación.

Qué!! qué!!qué!! mierda!!

Y el carrete de tu cerebro solo pasa imágenes de tsunami, todo malo. Idiota, creías que eras distinta pero eres parte de ese mundo salvo que contigo tengo que hacer teatro, osea peor. Que bien me lo monto, como soy muy inteligente, voy a llevarla al enfado y así se duerme y tengo más tiempo para mi verdadero mundo...el único que me interesa, mañana se le pasará, es tan tonta...

Tengo que formatear el ordenador y me he encontrado con esta parte de mi vida. Formateemos y aprendamos...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Obviamente

 La consigna era clara: Me voy a dejar la vida, obviamente no voy a aprobar. No recuerdo  quien comenzaba la conversación, recuerdo el día d...