¿Y si me llego a despertar esta mañana siendo un hombre?
Se me ocurre que lo primero sería pegarme uno de esos tremendos bostezos con los que suele saludar algún vecino sin identificar. Después rascarme... es muy de tío, supongo.
Lo de evacuar la vejiga en vertical se me antoja divertido, además como supongo que soy tan alto como en la versión femenina, no creo que pueda salpicar demasiado... hay que probar!
Lo de afeitarme hoy no toca, rasco como un puercoespín pero hoy no es fiesta de guardar así que paso que me irrito...
Andaba yo divagando sobre esto después de oír a una ya entrañable damisela decirme que hubiera querido tener pito.
Mujer dulce, guapa, inteligente...
Las guerras internas son feroces, las mochilas que a veces cargamos enormes y totalmente injustas. El miedo a ser juzgados, sobre todo por los considerados "nuestros".
Es terrible el poder de una frase oída en un mal momento que se graba a fuego en nuestro cerebro o aún peor en nuestro corazón. Cual becerro marcado por un hierro incandescente así la llevas y afloran siempre que quieren...a placer.
Mujeres creyendo que ser hombre es más sencillo, niños no queriendo crecer aterrados ante la madurez, gentes encerradas en vidas enlatadas, personas que no quieren ver...
Cuantas vidas se dejan de vivir por no molestar a nadie y cuanta lucha interior genera querer dejar de hacer lo que los demás consideran correcto.
Que pena que los que tenemos el "poder" de educar no tengamos las mentes más abiertas para hacerlo y dejar a los nuestros volar y tropezarse para aprender a respirar libres sin mochilas gratuitas.
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